Quito cambia de semáforo hoy y retoma la actividad formal. Siguiendo protocolos de seguridad y con la certeza que se debe activar la economía, las 19.000 compañías de la capital inician un proceso largo de recuperación, pero que no se puede postergar. Quito representa el 40% del total de las ventas de las empresas en Ecuador. Por lo tanto, que vuelvan a operar es clave para un país que atraviesa la peor crisis de su historia. El cambio a amarillo tiene varias reglas a cumplir: las empresas pueden retomar la jornada laboral presencial con el 50% de su personal y el 30% de aforo en atención al cliente. La Secretaria de Desarrollo Productivo del Municipio sostiene que ello significa que 400 000 trabajadores, en promedio, podrán retornar a sus actividades. De todas maneras, la recomendación es priorizar el teletrabajo y tener horarios escalonados para el ingreso y salida de oficinas y plantas. Al momento, 79 cantones están en la fase intermedia de reactivación productiva y normalización progresiva (40% de la población vive en cantones en semáforo amarillo). Mientras que Aguarico, en Orellana y Daule, en Guayas, se mantienen en verde. El Puerto Principal, Guayaquil, a dos semanas de haber cambiado a amarillo, registra datos positivos: una curva de contagios controlada y el número de decesos ha caído. Durante esta transición, que arrancó el 20 de mayo, los locales comerciales han retomado sus actividades, registrando el 15% del 30% de aforo permitido, y las empresas trabajan con el 50% de su personal. En entrevista con Ekos, Patricio Alarcón, Presidente de la Cámara de Comercio de Quito, indicó que el sector del comercio tiene listo el protocolo de bioseguridad para regresar a la actividad. Precisa que hacerlo es urgente porque las pérdidas en la capital, durante la emergencia, ascienden a USD 5.000 millones, de los cuales el 70% está vinculado a este dinámico sector que ha sido fuertemente golpeado. Quito afronta, además, el desafío del desempleo, ya que el 45% de los 150.000 trabajos perdidos se registran en esta ciudad. A su vez, Alarcón afirmó que las empresas necesitan ser pacientes, ya que las ventas se recuperarán de forma lenta. Por ello hace un llamado a cuidar el flujo de caja y mantener la liquidez.